Cultura Vaqueira

Lo que hoy algunos entienden por “cultura vaqueira” no es mas que una serie de escritos sobre la historia, las costumbres y el folklore de un grupo humano de pastores trashumantes asturianos, que durante varios siglos se mantuvieron aislados y discriminados por el resto de la población del Principado.

Sobre este tema existen y existieron muchos tópicos falsos, por desconocimiento o por simple maledicencia.

La definición que mas se ajusta a lo que se conoce como “vaqueiro de alzada” es la que dio Jovellanos (s. XVIII):

Llámanse vaqueiros porque viven comúnmente de la cría del ganado vacuno y de alzada porque no tiene asiento fijo sino que alzan su morada y residencia y emigran anualmente con sus familias y ganados a montañas altas...

Esta definición los encuadra, muy bien, hasta el XVIII, sin embargo alrededor de este siglo comienzan a perder lo de alzada, pues muchos comienzan a sedentarizarse en sus brañas enviando el ganado a cargo de una sola persona.

Lo mismo sucede cuando define lo que es una braña:

Pequeña población habitada y cultivada por esos vaqueiros

Esto no se corresponde con la verdad total puesto que existen brañas por toda Asturias e incluso en Galicia y Portugal y no están habitadas por vaqueiros. Su significado real es "Lugar de Pastos"

Otra característica muy importante de los vaqueiros de alzada fue su dedicación a la arriería y a la trajinería, hasta el XX, en muchos casos tan importante como la ganadería.

Sin embargo esta forma de vida trashumante y arriera, añadido a su hábitat remoto les llevó a mantenerse aislados y separados del resto, de manera que estos los llegaron a considerar como pertenecientes a otra raza o cultura por lo que los menospreciaron y discriminaron durante siglos.

A tal punto llegó a calar esta idea entre ellos que incluso llegaron, en algunos casos, a creérselo.

El primero que recogió y expuso estas teorías raciales fue un noble asturiano de la casa de Andes: J. Fuertes de Sierra en 1720 atribuyéndoles un origen morisco.

Detrás del aparecieron otro grupo que les confirió paternidades de lo más pintorescas:

Desde caldeos, mozárabes, germanos, vikingos etc, hasta hombres solares.

Por las mismas fechas del 1720 M. A. Caballero Flores defendió la teoría contraría que defendía el que su origen era el mismo que la del resto de asturianos. Aunque esta teoría apenas tuvo notoriedad y Jovellanos, un siglo mas tarde, la apoyo con determinación, no fue hasta finales del XIX cuando comenzaron a aparecer investigadores serios que científicamente la apoyaron (Acevedo Huelves, Uria Riu, A. García, M. Cátedra, Baragaño, Feo Parrondo, Ardura Parrondo, etc). quedando desmontadas todas las anteriores.

Una de las teorías de estos últimos más plausible es la de A. García:

A partir del VIII hasta el XIII se fueron creando en Asturias una serie de monasterios, a los que sus fundadores dotaron de grandes propiedades y siervos ( Corias, Belmonte, Cornellana, Gua-Caunedo, San Vicente etc )

Las propiedades de estos monasterios salpicaban todo el territorio asturiano, siendo el mas extenso el de Corias.

Por aquellas fechas la riqueza más importante como moneda de cambio y compra era el ganado. Consecuentemente los abades emplearon a sus siervos: unos a la agricultura y otros al pastoreo. Esta ultima actividad, debido al clima, obligaba a que lo mantuviesen trashumando entre los pastos altos del interior de Cangas, Somiedo, Laciana y Babia y los de la costa o el interior por el invierno ( Pravia, Tineo, Valdes, Navia etc).

Por otra parte, por aquellas fechas las zonas baldías aunque en realidad pertenecían al rey, se consideraban “de nadie” en consecuencia los monjes animaban a sus pastores a que colonizasen las zonas próximas a sus pastos, de esta manera empezaron haciendo simples chozos de piedra y terminaron en cabañas, resultando siglos mas tarde la cuna de las actuales brañas.

A partir del XIII, en que se crean las Polas o Puelas ( Tineo, Salas, Pravia, Luarca, Navia, Aviles etc) van apareciendo nuevas clases nobles en Asturias, Los Miranda, Quirós, Florez, Omaña, Cuervo, etc, que por varias razones comienzan a minar el poder de los monasterios, haciéndose con el “ control” de estos por medio de las encomiendas.

Todo esto se produce en medio de fuertes enfrentamientos entre ellos, (pueblas, monasterios y nobles) llevándose la mejor parte los nobles, que llegan a controlar por medio de la compra de los cargos públicos, no solo los ayuntamientos sino también la Junta del Principado.

Tanto los nobles como los habitantes de los alfoces de las pueblas, se dotan de ganado a cuyo frente ponen a pastores, los primeros siervos o deudos suyos y los segundos como propietarios o en aparcería.

Por estas fechas aparecen en los documentos los llamados “Vaqueros del Principado” posiblemente pertenecientes al segundo grupo (vecinos de los concejos) que se enfrentan por los pastos tanto a los monasterios como a los nobles que se han quedado con las encomiendas de los monasterios. La decadencia del poder de los abades lo aprovechan algunos de sus pastores para independizarse, mientras siguen haciendo la misma vida trashumante. De todas formas no es hasta el XVIII, el ganado ha perdido interés para la nobleza y los monasterios han perdido toda su fuerza, cuando lo que aprovechan los pastores para quitarse el yugo e independizarse , quedándose con el ganado y los pastos bien por compra o bien por aparcería.

Es a partir de estas fechas cuando aparecen ya citados en documentos los vaqueros de alzada.

Aunque esta hipótesis parece la más acertada no se pueden descartar otras opciones e incluso la mezcla de varias, si exceptuamos las de un origen diferente.

De todas formas lo cierto es que no se les puede considerar como un grupo compacto y unido, pues como indica A. Ardura:

No son los mismos los vaqueiros de Cudillero, Valdes o Tineo que los de Somiedo, Siero o Gijón, pues todos ellos están influenciados por las particularidades de su entorno humano y geográfico.

Estuvieron discriminados por:

Costumbres

Las costumbres que mantuvieron tenían siempre mucho que ver con su modo de vida y su hábitat aislado. Sin embargo como escribe Aurelio del Llano no eran muy diferentes a las de sus paisanos, aunque sí marcadas por sus características especificas tanto económicas, como culturales como de aislamiento. Todo esto hizo que mantuvieran costumbres y ritos que los demás ya habían perdido tiempo atrás.

Lo mismo les sucedió a sus creencias religiosas.

Las costumbres y supersticiones de los V. De A. son las mismas que las de los demás asturianos(...) es cierto que entre ellos aun se conservan con mas pureza debido al aislamiento en que han vivido (...) algunas de las costumbres que se creían exclusivas de las brañas se ha encontrado fuera de ellas (....)

De esa manera fueron y aun pueden ser una fuente etnográfica muy importante para el estudio de las viejas costumbres del pueblo asturiano.

Más información

La Barzaniecha - 33874 Naraval - Tineo - Teléfono: 677896992

Asociación Cultural Manxelon
Consejería de Cultura y Turismo del Gobierno del Principado de Asturias